Planifiquemos juntos los horarios
La fotografía es luz. Si la ceremonia y la sesión de fotos ocurren en los momentos indicados, las imágenes van a ser completamente distintas: más cálidas, más suaves, más reales.
Las ceremonias al aire libre son mis preferidas. Ese toque mágico y descontracturado que nos regala el sol cuando empieza a atardecer, sumado al increíble paisaje que eligieron para compartir con sus invitados, crean el escenario perfecto para celebrar su boda.
Una ceremonia de día —o al menos que empiece unas dos horas antes del atardecer— cambia todo. Hablemos de esto apenas confirmen su fecha.